El tiramisú y la panna cotta constituyen dos de los dulces más representativos de la cocina italiana -de esta última ya hablamos en el blog– y que además puedes pedir en nuestra pizzería Emma y Julia.

Indudablemente, el tiramisú forma parte del recetario de Italia como uno de los postres que ofrecen mayor sabor y que efectivamente, dejan en el paladar de los comensales una experiencia única. No es de extrañar, pues, que literalmente pueda ser traducido como un “estimulante” , una mezcla de sensaciones que hacen querer repetir a los que lo prueban. Quizás esta peculiar denominación sea sugerida por dos de sus principales ingredientes: el cacao y el café.

Lo normal es que lo puedas encontrar en todos los rincones del planeta ¡y eso que es relativamente nuevo respecto a sus otros compañeros! Existe cierta controversia a la hora de datar el origen del tiramisú, si bien es cierto que la mayoría de los entendidos afirman que surgió en el siglo XX, entre la década de los 50 y los 60.

Cualesquiera que sean sus raíces, la verdad es que existen múltiples y variadas formas de elaborarlo e interpretarlo, no pudiendo faltar su versión sin gluten y sin lactosa. Encontramos tiramisús decorados con marrón glacés, fresones, nata, naranja…e incluso hechos de té verde.

Casi con total seguridad muchos de vosotros habréis probado su interpretación básica: una superposición de capas de bizcochos de soletilla bañados en café –y con frecuencia también con licor de amaretto– una mezcla de queso mascarpone con yemas y claras a punto de nieve y una fina capa de cacao. En Emma y Julia te lo presentamos en copa para una mejor degustación. No cabe duda: una muy buena opción para disfrutar de las fiestas.